Valoración por daños y perjuicios

La prueba pericial es una prueba muy importante para las partes en el proceso civil, sobre todo en los supuestos de reclamación de daños y perjuicios, para probar el importe de los mismos. El momento procesal para aportar la prueba pericial en el proceso civil presenta dudas y problemas en la práctica judicial. En este trabajo se aborda cuándo puede aportarse un dictamen pericial al hilo del contenido de la contestación a la demanda, en el supuesto del art. 338.1 LEC -EDL 2000/77463.

Entre los medios de prueba regulados en la LEC, está la prueba de peritos, prueba que aparece regulada en los arts. 335 y ss LEC -EDL 2000/77463-.

Esta prueba, como por ejemplo un dictámen técnico eléctrico, es de especial importancia cuando se trata de probar daños y perjuicios derivados de un siniestro, o en general supuestos donde es necesario el conocimiento de datos técnicos o científicos. Se puede definir esta prueba a la luz del art. 335 LEC, como aquella prueba que consiste en la valoración de hechos o circunstancias relevantes o precisos para adquirir certeza sobre ellos, para lo cual hace falta tener conocimientos científicos, artísticos, técnicos o prácticos, debiendo formularse la pericial bajo promesa o juramento de decir verdad y de actuar con la mayor objetividad posible.

En el caso de perito designado por el tribunal, pericial judicial, se permite a las partes que en su demanda o contestación soliciten dicha pericial judicial, art. 339 LEC -EDL 2000/77463-. Ello es aplicable a los titulares del beneficio de justicia gratuita, cuando lo indiquen en sus escritos iniciales del proceso, demanda y contestación. El demandado en el juicio verbal en el que hay contestación a la demanda oral, deberá solicitar pericial judicial al menos diez días antes de la vista.

 

Volver